La sostenibilidad somos todos
Hay eventos que trascienden la agenda y nos invitan a detenernos, escuchar y mirar hacia adentro.
Eso me ocurrió en la XIV Semana de la RSE organizada por Sumarse, un espacio que reunió a líderes empresariales, emprendedores y actores del desarrollo sostenible en Panamá.
Si algo quedó claro a lo largo de las jornadas fue que la sostenibilidad no empieza con grandes acciones, sino con coherencia.
Y también con algo aún más profundo: la sostenibilidad somos todos.
Porque la sostenibilidad es gente —personas que toman decisiones, impulsan cambios, crean oportunidades y transforman realidades—.
Es compromiso y responsabilidad compartida.
Cada decisión, cada gesto —desde las pequeñas acciones cotidianas hasta las estrategias más grandes— suma y genera impacto.
El lema de esta edición —“Crear, Creer, Crecer”— resumió el espíritu que marcó cada conversación.
Crear soluciones sostenibles desde lo local.
Creer en el poder de las alianzas y en la coherencia como motor de confianza.
Y crecer juntos, reconociendo que el desarrollo sostenible no es una competencia, sino un camino compartido.
Gobernanza y coherencia: el nuevo lenguaje del liderazgo
Uno de los mensajes más potentes de esta edición fue claro:
“Primero, ordena tu casa.”
Antes de lanzar programas o campañas, las organizaciones deben contar con políticas que no dependan de personas y estructuras que garanticen continuidad.
En un mundo donde la información abunda, pero la atención escasea, la coherencia ética es lo que realmente diferencia.
La gobernanza se consolida como el primer pilar de la sostenibilidad empresarial en Panamá y en la región.
Sin ella, no hay sostenibilidad posible.
Es el eje que asegura decisiones éticas, transparencia y rendición de cuentas.
Según datos compartidos por la Red Integrarse, la adopción de criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) ha crecido un 25 % desde 2020 en Centroamérica.
Aun así, desafíos como la brecha de género (40 %) o la degradación ambiental recuerdan que el compromiso debe ser constante.
En Panamá, los avances son tangibles: la creación de la taxonomía nacional de finanzas sostenibles y el aumento de la participación privada en sectores como educación, infraestructura y salud son señales de una transición que ya está en marcha.
Autenticidad: el poder de las historias
Uno de los paneles más inspiradores giró en torno a la comunicación.
“En un mundo donde todos compiten por atención, quienes cuentan buenas historias logran mover corazones y generar acción.”
Desde Bad Bunny —sí, lo mencionaron—, se reflexionó sobre cómo lo que conecta no son los formatos, sino la autenticidad.
En sostenibilidad, eso se traduce en que cada persona dentro de una organización debe saber contar la historia de su impacto: no con slogans, sino con verdad, claridad y coherencia.
Porque al final, como dice el libro The Storytelling Animal, somos seres hechos de historias.
Y si queremos inspirar, debemos ser capaces de contar la nuestra con propósito.
Liderar desde los tuétanos
“Los líderes sostenibles no hablan desde los KPI, sino desde los tuétanos.”
Esa frase sintetizó la esencia del liderazgo responsable.
La sostenibilidad no se impone: se encarna en decisiones, prioridades y comportamientos.
Los líderes sostenibles son los que conectan el propósito con la acción y logran movilizar a otros con el ejemplo.
Porque, como se repitió durante la Semana de la RSE:
“No puede haber empresas exitosas en países fracasados.”
El liderazgo empresarial en Panamá tiene hoy el reto de equilibrar resultados y propósito, entendiendo que la competitividad del país depende de cómo las empresas integren los valores del desarrollo sostenible en sus modelos de negocio.
Emprendimiento y juventud: sembrar futuro
Otro de los espacios más inspiradores se centró en el emprendimiento.
El programa JUMP https://jumplatam.com/ recordó que la vida del emprendedor es
desafiante: más del 50 % de los nuevos negocios fracasan antes de cumplir dos años.
Las causas van más allá del talento: muchas veces se deben a la falta de financiamiento, mentoría y visibilidad.
Sin embargo, también se destacó que estos vacíos pueden compensarse con educación, acompañamiento y redes de apoyo, que fortalecen la confianza y la resiliencia.
Se subrayó además la importancia de contar con datos laborales, como los que ofrece el Observatorio del Mercado Laboral, para diseñar políticas que integren a la juventud en entornos laborales más sostenibles y alineados con las necesidades del país.
Mover capital hacia el impacto
El mercado de bonos verdes y finanzas sostenibles se expande en América Latina, impulsado por la transparencia y la rendición de cuentas.
Medir el impacto deja de ser una opción para convertirse en una obligación estratégica.
Medir es rendir cuentas.
Y medir bien permite mejorar, adaptarse y atraer inversión responsable, fortaleciendo la sostenibilidad empresarial en Panamá y la región.
Sostenibilidad, presente y futuro
La sostenibilidad no es una tendencia: es el presente, el futuro y es inevitable.
Nadie puede quedarse atrás.
No hay forma de bajarse de esta nueva manera de hacer negocios, donde la coherencia, el propósito y la responsabilidad se vuelven el punto de partida.
Decidir actuar con coherencia.
Decidir liderar con propósito.
Decidir ser parte de la solución, no del problema.
Porque la sostenibilidad, al final, es eso: gente, propósito y coherencia
Y esa coherencia, más que un valor, es hoy el lenguaje del liderazgo.