Sostenibilidad como ventaja competitiva para pymes

septiembre 8, 2025

Escrito por: Florandy Mendoza

El orden sí importa: La sostenibilidad como ventaja competitiva para pequeñas y medianas empresas

Quiero trabajar en la sostenibilidad de mi empresa… pero primero hay que estabilizar el negocio.

He escuchado esa frase muchas veces. Y aunque entiendo de dónde viene esa lógica, con el tiempo he aprendido que ese “orden” de prioridades está vencido.

Hoy quiero que veamos la sostenibilidad desde una mirada distinta, no como una etiqueta ambiental o una moda pasajera, sino como un modelo de negocio resiliente, estratégico y financieramente viable.

Y para que funcione, hay que empezar por donde realmente importa: la gobernanza.
Porque la sostenibilidad se construye sobre tres pilares: ambiental, social y de gobernanza (ASG). Pero sin una estructura clara que oriente las decisiones, garantice la transparencia, fomente la rendición de cuentas y ponga la ética al centro, cualquier otro esfuerzo pierde fuerza.

El orden sí importa. Y empieza desde adentro.

Sostenibilidad no es caridad. Es estrategia (y además rentable).

Hace 15 años hablábamos de filantropía. Hoy sabemos que la sostenibilidad es otra cosa:

  • Es anticiparse a los riesgos.
  • Es atraer inversión y talento.
  • Es lograr eficiencia operativa.
  • Es innovar de forma responsable.
  • Es crear valor que perdure.

Y no, no se trata de regalar. Se trata de construir desde el propósito. De aprender a medir, gestionar y comunicar cómo tu empresa transforma su entorno. Lo que haces, cómo lo haces, con quién lo haces.

Y sí, hay datos que lo respaldan: según estudios de PwC, los consumidores están cada vez más dispuestos a pagar por productos sostenibles. Las nuevas generaciones lo valoran. Las instituciones lo exigen.

Hacer las cosas bien desde el inicio

La sostenibilidad no empieza cuando ya eres grande. Empieza desde el día uno. Porque hacer las cosas bien no significa gastar más, sino decidir mejor.

Si tienes una lavandería, por ejemplo, no se trata de comprar la máquina más barata, sino la más eficiente: la que te ahorra agua, energía y costos a largo plazo.

La sostenibilidad también es una decisión financiera inteligente.

¿Quién te está mirando?

Hoy en día, bancos, inversionistas y grandes empresas: todos aplican hoy políticas de “conoce a tu proveedor”.
Evalúan no solo qué vendes, sino cómo lo produces:

  • ¿Tienes prácticas laborales responsables?
  • ¿Gestionas tu impacto ambiental?
  • ¿Respetas los derechos humanos?
  • ¿Tienes una cultura de integridad?

Lo revisan todo,desde tus procesos internos hasta tus redes sociales. Y esto también aplica para pymes. Ser confiable y transparente abre puertas.

Cómo empezar a ser una pyme sostenible

1. Fortalece tu gobernanza

Establece cómo se toman decisiones, cómo se rinde cuentas, cómo se asegura el cumplimiento ético. Si esto no está claro, todo lo demás es vulnerable.

2. Optimiza el consumo energético

Cambiar a focos LED o equipos eficientes puede representar hasta un 40% de ahorro. Bancos como Banco General ofrecen financiamiento verde para paneles solares o vehículos eléctricos.

3. Gestiona tus residuos

Empieza por separar en la fuente, incorporar hábitos de reciclaje y trabajar con gestores certificados.

4. Elige proveedores responsables

No solo importa lo que haces tú, sino con quién lo haces. Tu cadena de valor también te representa.

5. Comunica con transparencia

No se trata de crear una gran campaña, sino de contar tu historia con datos reales. La visibilidad se construye desde la coherencia.

Medir es clave

La sostenibilidad no puede basarse solo en buenas intenciones. Si no puedo palpar el resultado de las acciones, entonces no estamos haciendo sostenibilidad.

Registra tus impactos, haz seguimiento, ponle números. Porque lo que no se mide, no se mejora.  

Nadie crece solo

Muchos pequeños negocios creen que no tienen los recursos para esto. Pero no están solos.

Existen instituciones, gremios, plataformas y profesionales que pueden ayudar. Buscar apoyo no es debilidad, es estrategia.
Este es un camino de resiliencia, no de inmediatez. Toma entre 10 y 15 años construir una empresa verdaderamente sostenible. Pero cada paso cuenta.

La mentoría es una herramienta poderosa. Y las alianzas, un acelerador imprescindible.

Tecnología y humanidad

Digitalizar procesos, medir el consumo energético, automatizar reportes: la tecnología puede ser tu gran aliada si la usas de forma responsable.

Pero no olvidemos lo esencial: la sostenibilidad también es profundamente humana. Se sostiene sobre cuatro principios que no pueden faltar:

  • Respeto a los derechos humanos
  • Protección del medio ambiente
  • Condiciones laborales justas
  • Ética y lucha contra la corrupción 

¿Y si cambiamos el orden?

Si estás empezando, no te enfoques solo en crecer rápido. Enfócate en construir bien desde el principio.

Porque lo que verdaderamente diferencia a tu empresa no es lo que vende, sino cómo lo hace.

Y eso, al final del día, es lo que garantiza su sostenibilidad. El orden sí importa y empieza por dentro

 ¿Tu pyme quiere comenzar este camino? Escríbeme. Juntos lo hacemos posible.